El mundo desde el mundo
Resulta curioso este afán por acercarnos al mundo desde un cuarto cerrado y aislado, por contarle cosas a personas que no conocemos, de vivir experiencias sin salir de casa.
Hoy a la salida de mi rehabilitación por un accidente pseudodeportivo, me he detenido en un banco al sol de un descuidado parque cercano a mi casa (ventajas de estar de baja) a leer la última novela de David Trueba.
El ruido de los niños a mi alrededor y la cabeza en Múnich, donde se desarrollaba la trama en esas páginas.
El dolor del hombro no me ha dejado disfrutar más de media hora, y aunque sé que mañana mi cabeza no me dejará pensar lo mismo, he vuelto a casa con una sensación que hace tiempo que no tenía.
¿Vienes esta noche a un corcierto de jazz? Sí. Voy.
Hoy a la salida de mi rehabilitación por un accidente pseudodeportivo, me he detenido en un banco al sol de un descuidado parque cercano a mi casa (ventajas de estar de baja) a leer la última novela de David Trueba.
El ruido de los niños a mi alrededor y la cabeza en Múnich, donde se desarrollaba la trama en esas páginas.
El dolor del hombro no me ha dejado disfrutar más de media hora, y aunque sé que mañana mi cabeza no me dejará pensar lo mismo, he vuelto a casa con una sensación que hace tiempo que no tenía.
¿Vienes esta noche a un corcierto de jazz? Sí. Voy.
Etiquetas: personal, pienso luego insisto
2 comentarios :
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Cuando yo tenía los niños más pequeños también me gustaba llevarlos al parque y allí ponerme a leer un libro. Disfrutaba mucho.
Si que resulta curioso si, es como soltar ideas al viento pero al estilo matrix.
No acabo de entender el siginicado del concierto de jazz, pero como me huele bien, sino te importa te acompaño...
saludos y que mejore ese hombro.
Eder.