Ya no importa la distancia entre dos puntos, sino el tiempo que tardas en recorrerla (renfe)
He leído esta frase en una lona al salir de la estación de trenes de Valladolid. Lo cierto es que la frasecita tiene mucha miga.
Como algunos sabéis desde hace algunos años recorro con cierta frecuencia el trayecto Madrid-Valladolid, siempre en trenes regionales o regional-expres. Los trenes españoles no se caracterizan especialmente por su puntualidad pero desde hace aproximadamente un mes los retrasos se prolongan entre 15 (en el mejor de los casos) y 30 minutos.
El sábado mi madre tomó desde Valladolid uno de esos trenes rápidos de larga distancia 2 horas y media más tarde de lo previsto, la máquina se estropeó y en Madrid les hicieron cambiarse de tren.
Esta mañana todos los trenes de cercanías de Madrid llevaban más de 30 minutos de retraso , por lo que me ha tocado ir en coche hasta la estación para coger mi regional Madrid-Valladolid. La crónica de retrasos ferroviarios de hoy queda camuflada bajo la nieve del norte de la Península ya que hasta el momento no han justificado esta "incidencia".
Finalmente llegué a Valladolid con 40 minutos de retraso, nos dijeron que la máquina se estropeó, pero yo no puedo quitarme de la cabeza esos flamantes AVEs que desde hace más de un mes nos han desplazado a los "viajeros de segunda" al andén más triste y frío de la Estación Campo Grande. Más estrecho que el resto, sin un mal techo que nos proteja en los 2 banquitos que han debido de instalar hace no más de una semana.
Así que cuando he leído el susodicho lema, no he podido por menos que darles la razón porque efectivamente con renfe, esa distancia entre dos puntos parece alargarse últimamente. Cada día tardo más tiempo en recorrerla.
Como algunos sabéis desde hace algunos años recorro con cierta frecuencia el trayecto Madrid-Valladolid, siempre en trenes regionales o regional-expres. Los trenes españoles no se caracterizan especialmente por su puntualidad pero desde hace aproximadamente un mes los retrasos se prolongan entre 15 (en el mejor de los casos) y 30 minutos.
El sábado mi madre tomó desde Valladolid uno de esos trenes rápidos de larga distancia 2 horas y media más tarde de lo previsto, la máquina se estropeó y en Madrid les hicieron cambiarse de tren.
Esta mañana todos los trenes de cercanías de Madrid llevaban más de 30 minutos de retraso , por lo que me ha tocado ir en coche hasta la estación para coger mi regional Madrid-Valladolid. La crónica de retrasos ferroviarios de hoy queda camuflada bajo la nieve del norte de la Península ya que hasta el momento no han justificado esta "incidencia".
Finalmente llegué a Valladolid con 40 minutos de retraso, nos dijeron que la máquina se estropeó, pero yo no puedo quitarme de la cabeza esos flamantes AVEs que desde hace más de un mes nos han desplazado a los "viajeros de segunda" al andén más triste y frío de la Estación Campo Grande. Más estrecho que el resto, sin un mal techo que nos proteja en los 2 banquitos que han debido de instalar hace no más de una semana.
Así que cuando he leído el susodicho lema, no he podido por menos que darles la razón porque efectivamente con renfe, esa distancia entre dos puntos parece alargarse últimamente. Cada día tardo más tiempo en recorrerla.
Etiquetas: personal, pienso luego insisto
1 comentarios :
Suscribirse a:
Enviar comentarios
(
Atom
)
Hola Esther,
Me alegro de ver vidilla por el blog.
Efectivamente tiene cojones el lema con todo lo que esta pasando con el tren en este país (lo de Barcelona os juro que es impresionante). Pero en España la cosas se hacen así, yo recuerdo, que hace como 15 años cuando se empezaron ha montar lineas de alta velocidad se compraron la locomotoras equipadas para un ancho de vía distinto al que tenemos... vamos como comprar un coche sin ruedas y creo que una locomotora de estas no cuesta dos duros.
Esto es lo que pasa cuando en lugar de evolucionar con las necesidades, lo que se hace es poner parches, encima no solucionas de l todo el problema y te sale mucho mas caro.
Encima la red de alta velocidad se esta politizando, con lo que podemos esperar cualquier cosa...
saludos.
Eder.